Sin los sindicatos, el futuro del trabajo será solo una cascara de huevo

Los sindicatos o grupos de trabajadores deben pensar en nuevas formas de organización para afrontar el futuro del trabajo

Colombia es un país con grandes potencialidades para desarrollarse como nación autónoma y autosuficiente, pero por las desigualdades sociales históricas y falta de visión de la clase política tradicional, no ha podido avanzar en un Plan de Desarrollo consistente, que permita aprovechar las fuerzas productivas y cerrar las brechas entre los ricos y los desposeídos.

En su Plan Nacional de Desarrollo “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad”, el Gobierno Duque deja ver que gobernará para mejorar las utilidades del gran empresariado, flexibilizando los salarios y los costos laborales, y en consecuencia afectando los derechos de los trabajadores. El PND es casi una fotografía de la propuesta del Consejo Gremial Nacional.

El gobierno Duque llega con el desafío de rebajar el desempleo, que en enero de este año fue de 12,8%, según el DANE; y con la meta de bajar la tasa de informalidad laboral, que se encuentra en el 65,7%. Lo que significa que cerca de 15 millones de personas en Colombia trabajan excluidas de los sistemas de seguridad social.

El PND plantea una serie de pactos. El pacto por el emprendimiento y la productividad: una economía dinámica, incluyente y sostenible que potencie todos nuestros talentos, con formalización, emprendimiento y dinamización empresarial, aparta al Estado de la responsabilidad de generar planes serios de construcción de industria de valor real y tecnológicamente vanguardista. Deja esa responsabilidad a los desempleados, informales y entusiastas del emprendimiento, los nuevos jalonadores de la formalización laboral y el empuje de la economía.

En el aparte titulado: “por una sociedad digital e industria 4.0, una relación más eficiente, efectiva y transparente entre mercados, ciudadanos y Estado”, se sustenta lo que el Presidente Duque llama la “Economía Naranja”, un concepto de desarrollo económico  que la UNESCO define como: “Las industrias culturales y creativas que combinan la creación, la producción y la comercialización de contenidos creativos que sean intangibles y de naturaleza cultural. Estos contenidos están normalmente protegidos por el derecho de autor y pueden tomar la forma de un bien o servicio. Incluyen además toda producción artística o cultural, la arquitectura y la publicidad”.

Para la Cepal la Economía Naranja es  la “industrias de contenidos: editorial, cine, televisión, radio, discográfica, contenidos para celulares, producción audiovisual independiente, contenidos para Web, juegos electrónicos, y contenidos producidos para la convergencia digital (cross media)”.

El nuevo entorno laboral ligado a la sociedad digital e industria 4.0 nos pone ante realidades como el teletrabajo, trabajo virtual, plataformas digitales como UBER y Rappi, trabajo por horas, validación de títulos en el exterior, contratación de talento extranjero, cotización al fondo de pensión por horas, estímulo a los fondo de pensión privados y micro seguros en pensiones (los BEPS) y en seguridad y salud en el trabajo.

De ahí que en estos momentos de transformaciones en el mundo del trabajo, y de reformas que atentan contra los derechos laborales, sea necesario un ajuste normativo, por los efectos que estas transformaciones tienen en los esquemas de ingresos y seguridad social de los trabajadores.

Por eso es importante que el movimiento sindical se fortalezca. Sin los sindicatos el futuro del trabajo será solo una cascara de huevo. Porque es imperante preservar el derecho a la negociación colectiva  y el diálogo social, como las herramientas principales de los trabajadores para avanzar en democracia. Es necesario que los pliegos petitorios incluyan nuevos parámetros, no se restrinjan al plano normativo laboral vigente puesto las nuevas relaciones exigen innovaciones en las formas del trabajo.

Los sindicatos o grupos de trabajadores deben pensar en nuevas formas de organización, que les permitan llegar a la nueva ciudadanía laboral y así construir y fortalecer su poder de negociación.  

(fuente: ENS Colombia)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.