Trabajadoras Sexuales en Chile: Entre el acoso laboral y el control biomédico

Las trabajadoras sexuales llamaron la atención por la mala calidad de los condones que entrega actualmente la autoridad sanitaria a las organizaciones sociales con trabajo en VIH/SIDA y las dificultades en la atención en salud sexual de los centros especializados del sistema público. “Yo estoy esperando hace meses una hora para la matrona”, “no me aceptan el pasaporte”, “el otro día no me quisieron atender pese a que tenía hora asignada”, señalaron las trabajadoras sexuales a las autoridades.

El pasado 2 de agosto, autoridades del Ministerio de Salud presentaron oficialmente la estrategia PrEP para prevenir el VIH en nuestro país. Se busca que durante el primer año de su puesta en marcha, 5.000 personas accedan en el sistema público de salud al innovador tratamiento preventivo para VIH. La Profilaxis Pre-Exposición (PrEP) consiste en la combinación de dos fármacos antirretrovirales (ARV), en un solo comprimido oral, el que reduce el riesgo de adquirir el virus.

“Ponemos al servicio de la comunidad el uso de un medicamento específico PrEP, que se utiliza en aquellas personas que son negativas para el virus de VIH, que no han tenido contagio, pero que tienen una posibilidad muy alta de que contraigan la enfermedad”, señaló en conferencia de prensa el ministro de Salud Jaime Mañalich, agregando que tal estrategia está dirigida a “hombres que tienen sexo con hombres (HSH), personas trans, trabajadores y trabajadoras sexuales y personas con mayor riesgo de exposición  al VIH”.

La PrEP ha sido noticia nacional e internacional transformándose en la más innovadora estrategia para prevenir el VIH, así como lo ha sido históricamente el uso sostenido de preservativos. Nuestro país se suma así a otros países de la región que han implementarlo la PrEP tal como lo han hecho Brasil, Perú y México.

¿Grupos de riesgo?

La presentación de la PrEP en sociedad no estuvo exenta de polémica debido a la cuestionada definición de personas y colectivos destinados, mal llamados “grupos de riesgo”. Respecto de este punto, diversas organizaciones de la sociedad civil con trabajo en VIH/SIDA, entre ellas Fundación Margen de trabajadoras sexuales, manifestaron sus reparos porque resulta “estigmatizante y discriminador” hablar de “grupos de riesgo”, señalan,  cuando se trata más bien de “conductas de riesgo”. Incluso, organismos internacionales como ONUSIDA han recomendado formal e insistentemente en la no utilización de la definición “grupos de riesgo”.

En un importante documento de 2015 denominado “Orientaciones terminológicas de ONUSIDA sobre VIH”, señalan que estos conceptos “dan a entender que el riesgo está contenido dentro del propio grupo, mientras que, de hecho, todos los grupos sociales están interrelacionados. El uso del término “grupo de alto riesgo” puede inducir a un falso sentido de seguridad entre las personas que desarrollan comportamientos de riesgo, pero que, sin embargo, no se identifican con este grupo. Por otro lado, también puede generar estigma y discriminación. Pertenecer a un grupo determinado no expone a las personas a un mayor o menor riesgo: es el comportamiento que se adopta el que puede hacerlo. En el caso de las personas casadas o que viven en pareja (y especialmente las mujeres), puede ser el comportamiento de riesgo de uno de los miembros de la pareja lo que las exponga a una situación de riesgo”.

Reunión con trabajadoras sexuales

En medio de esta controversia que se tomó las redes sociales y medios de comunicación, cumpliendo con el compromiso de entregar información directa de las autoridades de salud a las “poblaciones claves”, entre ellas las trabajadoras sexuales, Fundación Margen invitó a un grupo de mujeres a escuchar la información sobre la PrEP y plantear de modo directo sus dudas e inquietudes en el entendido que el uso del condón es la principal estrategia de prevención de las trabajadoras sexuales y así lo señalan estudios académicos  que instalan a las mujeres trabajadoras sexuales como unos de los colectivos con baja incidencia en VIH por uso sostenido de preservativos.

La cita se realizó el martes 6 de agosto en el centro de Santiago y al encuentro acudieron más de 25 trabajadoras sexuales de diversos rubros de la actividad. La presentación de la estrategia PrEP fue realizada por profesionales del Programa Nacional de Control y Prevención de VIH/SIDA e ITS del Ministerio de Salud que junto con recibir diversas consultas de una estrategia biomédica que implica exámenes y atención obligatoria permanente de salud, escucharon protestas de las trabajadoras sexuales por la mala calidad de los condones que entrega actualmente la autoridad sanitaria a las organizaciones sociales con trabajo en VIH/SIDA y las serias dificultades en la atención en salud sexual de los centros especializados del sistema público. “Yo estoy esperando hace meses una hora para la matrona”, “no me aceptan el pasaporte”, “el otro día no me quisieron atender pese a que tenía hora asignada”, dijeron las trabajadoras sexuales a las profesionales enviadas del Ministerio de Salud.

Las/os profesionales, matronas y psicólogos, debieron escuchar los sentidos reclamos de las trabajadoras atinando solo a pedir “canalizar” los problemas a través de las organizaciones sociales aunque se les recordó que las mismas demandas habían sido planteadas anteriormente por las dirigentas de Fundación Margen. La diferencia es que ahora las quejas, molestias y justas inquietudes fueron señaladas directamente por las mismas trabajadoras sexuales. De igual modo, las trabajadoras cuestionaron la aplicación e implementación de la estrategia PrEP en los mismos centros de atención de salud donde denuncian dificultades para conseguir horas médicas y consultaron sobre la estrategia “post” exposición, que se aplica solo al personal médico que ha experimentado algún accidente laboral o personas que han sufrido violencia sexual. Respecto de este sentido e importante punto, los profesionales del Minsal señalaron que el tratamiento “post” no está disponible para las poblaciones claves, entre ellas las trabajadoras sexuales

El cierre de locales

Finalizado el encuentro con los enviados del Ministerio de Salud, las trabajadoras sexuales compartieron datos e información relevante sobre el acoso laboral que están sufriendo con el cierre permanente de sus fuentes de trabajo. Este hecho es calificado por las dirigentas de Fundación Margen como una deliberada estrategia de persecución laboral al ejercicio del trabajo sexual que busca “limpiar” el centro de Santiago de una labor que es asumida por las autoridades administrativas como “indeseable”. Así, entre el caso laboral, las trabajadoras sexuales se educan e informan sobre sus derechos sexuales, mirando con creciente inquietud las nuevas estrategias de control biomédico.

“¿Por qué no se regula el trabajo sexual en Chile y se persigue a las compañeras trabajadoras sexuales?”, preguntaba Herminda González en medio de los inquietantes testimonios de mujeres estudiantes, madres y jefas de hogar. “¿Por qué acosan y estigmatizan a las trabajadoras a través de escandalosos reportajes de la TV que vinculan trabajo sexual con traficantes y delincuentes sin profundizar en las demandas y necesidades profundas de las trabajadoras sexuales?”, insistía con fuerza la reconocida dirigente social, finalizando con un urgente llamado a las autoridades políticas del país: “Somos personas, somos trabajadoras sexuales, tenemos dignidad y exigimos que se respeten nuestro derechos laborales, nuestros derechos humanos”.

Fuente: El Desconcierto

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